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Programa regional:

equidad de género - un asunto de poder

El Centro Cooperativo Sueco, al ser una organización que se dedica a combatir la injusticia y la pobreza, hace un énfasis especial en el trabajo de equidad de género. Promovemos cambios sociales, culturales, económicos y políticos en las organizaciones contraparte y en la sociedad para contribuir a la equidad de género.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con su trabajo en equidad de género, el Centro Cooperativo Sueco se posiciona como una organización comprometida con la lucha contra la discriminación de mujeres, tanto en nuestras sociedades como en las mismas organizaciones sociales.

 

• Canalizamos recursos y apoyamos esfuerzos para acabar con las injusticias
   estructurales sufridas especialmente por mujeres en situaciones de pobreza.

 

• Apoyamos a las organizaciones sociales en el fortalecimiento de su democracia interna.


El Programa de Equidad de Género del Centro Cooperativo Sueco

 

• Comprende el apoyo a acciones en siete países de América Latina: Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Bolivia y Paraguay.

 

• Apoyamos con recursos financieros y técnicos a 18 organizaciones -urbanas o rurales- que se dedican a la defensa de los derechos de mujeres de los sectores populares.

 

• Apoyamos con asistencia técnica a alrededor de 40 organizaciones contrapartes de los sectores Vivienda & Hábitat y Desarrollo Rural, para promover una mejor democracia, mayor justicia e inclusión desde la perspectiva de equidad de género, particularmente en cuanto a representación, recursos, rutinas y prácticas dentro de las mismas organizaciones.


Empoderamiento politico de las mujeres

 

Existe diversidad de ideas sobre cómo deberían las mujeres y los hombres vivir sus vidas:

 

• la división entre el espacio público (dominado por hombres) y el espacio privado, de la casa,    (relacionado con mujeres).

 

• la carga del trabajo productivo asalariado (tradicionalmente atribuido a hombres) y la carga del trabajo reproductivo no asalariado (el cuido de niños, de la casa, de enfermos y ancianos -trabajo casi exclusivo de mujeres).

 

• el derecho a decidir sobre sí mismos (los hombres conocen sus derechos) y el siempre tener que pedir permiso a sus esposos (muchas mujeres no conocen sus derechos).
 
Al unir estas ideas se crea una situación en la cual pocas mujeres tienen la posiblidad de organizarse. No son bienvenidas cuando se expresan en espacios públicos u opinan sobre temas que no están directamente relacionados con la familia y la casa. La consecuencia es que pocas mujeres, especialmente aquellas en situación de pobreza, acceden a espacios políticos, ignorándose así sus demandas.


Apoyo del Centro Cooperativo Sueco:

 

Las mujeres en situación de pobreza deben por sí mismas ser protagonistas de su empoderamiento político; nosotros asumimos un papel solidario con ellas.

 

• Promovemos procesos que permiten a las mujeres prepararse para hacer trabajo político en forma organizada.

 

• Promovemos acciones de incidencia política y de auditoría social de la inversión de fondos públicos que apunten a que el Estado reconozca y asuma la responsabilidad de garantizar los derechos humanos generales y específicos de las mujeres.

La responsabilidad de los hombres de ser solidarios

 

Para alcanzar la igualdad de derechos y oportunidades de las mujeres es importante lograr cambios en la construcción social del ser mujer y del ser hombre, y en las desiguales relaciones de poder y subordinación existentes entre mujeres y hombres. Es necesario encontrar nuevas formas de convivencia. Los hombres también tienen la gran responsabilidad de repensar sus actitudes, sus ideologías y acciones. Sin que los hombres cedan parte de su poder y sus recursos, será difícil que las mujeres logren gozar de sus derechos y asuman el protagonismo de sus vidas.
 

 

Apoyo del Centro Cooperativo Sueco:

 

Al igual que existen ideas tradicionales sobre mujeres, hay ideas estrictas sobre cómo deberían ser y actuar los hombres. Estas ideas obstaculizan las transformaciones necesarias del comportamiento de los hombres.

 

• Apoyamos procesos colectivos de reflexión para hombres que conduzcan a una transformación hacia actitudes y comportamientos menos agresivos y más abiertos, democráticos y solidarios.

 

• Apoyamos campañas que apunten a transformar la opinión pública sobre “la cultura de hombres” y acciones de incidencia política solidarias con la promoción de los derechos de las mujeres.


Organizaciones democráticas

 

Para las organizaciones que luchan por una sociedad democrática es provechoso contar con la diversidad de ideas, capacidades y fuerzas tanto de mujeres como de hombres. Además la